
Primeras Señales de Autismo: Guía Temprana para Padres
El desarrollo de un niño es un viaje único, pero existen ciertos hitos esperables para cada etapa. A menudo, son los propios padres quienes notan primero que algo en el comportamiento de su pequeño es diferente. Algunos sienten que su hijo tuvo un desarrollo distinto desde los primeros meses, mientras que otros observan que avanzaba con normalidad y, de pronto, comenzó a perder habilidades adquiridas (como el habla o el contacto social).
En Origami Centro de Desarrollo Infantil, sabemos que cuando el instinto de una madre o un padre les dice que algo no va bien, generalmente están en lo correcto. Conocer las Primeras Señales de Autismo es el primer paso para buscar respuestas y, sobre todo, para iniciar un acompañamiento temprano.
¿A qué edad se puede diagnosticar el Autismo?
Existe un mito frecuente de que se debe esperar hasta los 3 o 4 años para buscar un diagnóstico. Esto es incorrecto. La evidencia científica actual nos demuestra que el TEA puede y debe diagnosticarse de forma temprana, incluso entre los 18 y 24 meses de edad, mediante evaluaciones clínicas especializadas.
No es necesario «esperar a ver si se le pasa». Mientras más pronto actuemos, mayor será el impacto positivo en su neurodesarrollo.
Principales Señales de Autismo
El TEA se manifiesta de manera muy diversa; ningún niño es igual a otro. Sin embargo, si notas varias de las siguientes señales de manera constante, es momento de consultar con un especialista:
1. Desafíos en la Interacción Social
- Poco contacto visual: Le cuesta mirar a los ojos cuando le hablan o desvía la mirada rápidamente.
- No responde a su nombre: Parece ignorarte cuando lo llamas, a pesar de tener una audición normal.
- Falta de atención compartida: No muestra interés en compartir sus logros o cosas que le gustan contigo (por ejemplo, no te trae un juguete para que lo veas).
- Expresividad limitada: Raramente comunica emociones con su expresión facial y no suele devolver la sonrisa social.
2. Desafíos en la Comunicación y Lenguaje
- Ausencia de gestos: No utiliza gestos espontáneos para comunicarse, como señalar con el dedo lo que quiere o decir «adiós» con la mano.
- Ecolalia: Repite palabras, frases o diálogos de dibujos animados fuera de contexto (como un eco), en lugar de usar un lenguaje funcional.
- Pérdida de habilidades: Ha dejado de balbucear, de decir palabras que ya dominaba o ha perdido habilidades sociales que antes sí mostraba.
3. Patrones de Conducta y Juego
- Ausencia de juego simbólico: No utiliza la imaginación al jugar (por ejemplo, no hace «como si» le diera de comer a un peluche).
- Juego repetitivo: Utiliza los objetos de manera no funcional, prefiriendo alinear los carritos, girar las ruedas o apilar bloques sin un propósito lúdico.
- Movimientos estereotipados: Presenta movimientos repetitivos con su cuerpo para regularse, como aletear las manos, balancearse o caminar de puntitas.
- Rigidez ante los cambios: Muestra una baja adaptación a los imprevistos y se altera significativamente si cambia su rutina.
Confía en tu intuición: ¿Cuál es el siguiente paso?
Identificar estas señales no debe ser un motivo de pánico, sino un llamado a la acción. El autismo no define el límite del potencial de tu hijo. Con el abordaje terapéutico adecuado, mucho amor y dedicación, los niños autistas logran avances extraordinarios en su autonomía y comunicación.
Si tienes sospechas, te recomendamos agendar una evaluación con un equipo multidisciplinario experto en neurodesarrollo. En Origami Centro de Desarrollo Infantil, aplicamos pruebas estandarizadas a nivel internacional para brindarte un diagnóstico clínico preciso y un plan de intervención personalizado.
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